Aditivos alimentarios y el sobrepeso: ¿qué relación tienen?

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Nutricionista insta a reducir consumo de alimentos con preservantes.



En Puerto Rico, un 66.5 % de la población está en sobrepeso, de acuerdo con datos del Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo de Comportamiento de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). De ese porcentaje, se estima que un 30.7 % tiene obesidad.



Alcanzar un peso saludable puede ayudar al individuo a controlar el colesterol, la presión arterial y el azúcar en la sangre, así como a prevenir enfermedades cardíacas y diabetes. Para controlar el peso, se recomienda elegir fuentes de grasas saludables, añadir fibra, variar las fuentes de proteína, limitar las alternativas con azúcar añadida y moderar las porciones de alimentos.



La nutricionista Getsení Rodríguez, fundadora de Healthy Habits by GR, Inc., en Bayamón, añadió a dichas recomendaciones reducir el consumo de alimentos con aditivos o preservantes.



La Organización Mundial de la Salud define los aditivos alimentarios como “sustancias que se agregan a los alimentos para mantener o mejorar la seguridad, frescura, sabor, textura o apariencia de los alimentos”. Estos aditivos pueden derivarse de plantas, animales o minerales o pueden ser sintéticos. Asimismo, suelen encontrarse entre los ingredientes de alimentos procesados, desde productos horneados hasta los enlatados y los lácteos. Su uso es permitido y regulado por la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés).



“Se ha visto que hay aditivos que provocan procesos metabólicos en nuestro cuerpo que pueden aumentar los niveles de insulina en la sangre y alterar el microbioma intestinal. También se conoce que ciertos aditivos pueden actuar como ‘disruptores’ endocrinos, imitar a las hormonas y confundir nuestro organismo”, sostuvo Rodríguez.



De hecho, un estudio que se publicó en 2015 por la revista especializada Nature encontró evidencia de que ciertos emulsionantes (aditivos que ayudan a combinar ingredientes que normalmente no mezclan) pueden alterar las bacterias intestinales o el microbioma, causando inflamación intestinal, lo que hace que una persona sea más propensa a desarrollar enfermedad inflamatoria intestinal, síndrome metabólico y aumento de peso significativo.



“El microbioma es la relación de bacterias buenas en nuestro sistema gastrointestinal”, explicó la nutricionista. “Cuando ocurre un desequilibrio en la composición de bacterias que tenemos, se genera un estado de inflamación, impactando los procesos metabólicos, lo que crea cierta resistencia a la pérdida de peso. La inflamación también puede alterar la absorción de ciertos nutrientes, la síntesis de vitaminas, la producción de hormonas y el proceso adecuado de digestión”, continuó.



Otro estudio, publicado en 2019 por la revista Science Translational Medicine, concluyó que un preservante ―sustancia para conservar los alimentos en buen estado por más tiempo― aumenta los niveles de hormonas asociadas con un mayor riesgo de obesidad y diabetes.



“A largo plazo, el uso de estos aditivos puede provocar una ganancia gradual de peso, un aumento en los niveles de azúcar en sangre y, eventualmente, presentar resistencia a la insulina”, advirtió Rodríguez.



“También hay edulcorantes (aditivos para endulzar los alimentos) que pueden afectar la liberación de leptina, hormona que regula el apetito”, dijo.



La experta, por lo tanto, instó a la ciudadanía a aumentar el consumo de alimentos frescos y a reducir la ingesta de productos procesados que contengan aditivos. “No es que no se consuman, es evitar consumirlos en cantidades excesivas. Tenemos que ver la calidad de lo que estamos comiendo”, señaló Rodríguez.



Al acudir al supermercado, la nutricionista aconsejó a los consumidores a adquirir un balance entre alimentos frescos (tales como frutas, vegetales, cereales, farináceos, carnes) y procesados. Con estos últimos, se deben verificar la etiqueta, los datos nutricionales y la lista de ingredientes, agregó. “Los aditivos solemos verlos en colores combinados con números y en palabras largas que apenas podemos pronunciar”, abundó Rodríguez.



Cuando comemos en restaurantes o establecimientos de servicio rápido, la nutricionista recomendó a los consumidores estar pendientes a qué negocios cuentan con opciones libres de aditivos o preservantes.



“La alimentación es un factor gigante en el control del peso, así como el ejercicio, el manejo del estrés y el descanso adecuado”, destacó Rodríguez, por lo que instó a quienes así lo necesiten, busquen ayuda de un nutricionista para manejar o controlar su peso. “Primero verifiquen cómo está su salud con una prueba de laboratorio para saber sus niveles de azúcar, lípidos, vitamina D, entre otros. Con estos datos y el historial del individuo, el nutricionista hace una evaluación y luego puede desarrollar un plan de alimentación acorde a las necesidades de cada individuo”, aseguró.



“El sobrepeso y la obesidad son como un árbol. Tienen distintas ramas y hay que trabajarlas todas para mantener un buen estado de salud”, subrayó la experta.



Presentado por BURGER KING PURO SABOR, NADA ARTIFICIAL | Por: BrandStudio, El Nuevo Día